Esther Gonzalo

Estudié Físicas en Salamanca, y, después de seis merecidos meses sabáticos, empecé a trabajar en Madrid en el área de informática. Pensaba que era joven y quería viajar a Sudamérica, pero me ofrecieron un contrato por un año en Lisboa... decidí venir y probar, me enamoré de la ciudad, y ya van 18 años.

Tras muchos años sin tener contacto con la comunidad española, una amiga me habló de AMPEL. Me ilusionó el proyecto, vi que entre todas nos podíamos ayudar mucho, y a día de hoy, tengo grandes amigas que conocí aquí. Un balance muy positivo que espero seguir enriqueciendo con este nuevo cargo.